lunes, 5 de noviembre de 2012

Desde Afuera

Y entonces aquí llegamos... Después de casi cuatro años de escribir sobre extranjería era inevitable que alguna película saliera sobre el tema. Desde Afuera es un documental de mi coautoría sobre ser venezolano en el extranjero. Para que se hagan una idea, este proyecto nació de conversaciones que empezamos a tener mi socio, Johann Pérez, y yo. Él vive en Barcelona y, al igual que yo, salió a estudiar cine documental. Al hablar nos dimos cuenta de que compartíamos muchas de las mismas inquietudes en cuanto a ser emigrante y comenzamos a desarrollar lo que hoy es Desde Afuera.

Ahora, ¿cómo grabar a venezolanos por todo el mundo si casi que ni siquiera tenemos plata para irnos al país vecino? Muy buena pregunta. Pues ahí es donde surgió el aspecto más interesante del documental. Todo el material fue registrado por los mismos personajes a través de las cámaras que tenían a su disposición. Ellos son los encargados de registrar sus propias cotidianidades. Esto, aúnado con entrevistas realizadas con nosotros a través de Skype (el mejor amigo del extranjero) da como resultado Desde Afuera.

Con el tiempo hemos ido incorporando gente al proyecto y todos han aportado su conocimiento y talento para que estemos hoy en posición de lanzar lo siguiente:




Esto que acaban de ver es nuestra campaña en Verkami, una plataforma de financiamiento colectivo en la que puedes donar para que este proyecto se termine de concretar. Actualmente estamos requiriendo seis mil euros para financiar la postproducción del documental (montaje, audio y música). Existe un sistema de recompensas del lado derecho de la página que podría explicar por acá, pero mejor hagan click ahí y me ahorro unos caracteres que puedo invertir en otras cosas. Cosas como decirles que es un proyecto hecho con mucha dedicación y mucho esfuerzo. Hasta el momento hemos gastado muy poco dinero dada la naturaleza del proyecto, pero hemos invertido cientos de horas en recolectar decenas de otras horas de video. Y ahora alguien tiene que ordenar esa vaina. Y a esa persona hay que pagarle. Y bueno, por favor echen una manito. No se imaginan lo que podemos hacer con una pequeña inversión de su parte. Ademas de que las recompensas están bien chéveres. Hay hasta unas libretitas y la posibilidad de que te hagamos un mini documental de cinco minutos... ¡Métete vale!

Pero hablando en serio, sentimos que son cinco historias que merecen ser contadas y siento que hemos registrado momentos muy emotivos e íntimos, producto de haber llevado adelante este proceso de más  de un año con cada uno de los personajes. Es más, hagamos un trato.. Vean el tráiler.. Si les mueve así sea media fibra emocional, métanse a Verkami y consideren ahí la posibilidad de ayudar. ¿Trato? Trato pues..

Les dejo entonces par de cosas y luego el tráiler. Si lo tuyo es lo de los 140 caracteres está el Twitter: @desdeafueradoc. Si lo tuyo es dar likes, entonces está el facebook: Desde Afuera en Facebook . Y si eres de los que prefiere una lectura más detallada y tal, pues está la pagina web: www.desdeafueradoc.com . Si nada de esto sirve pues estamos considerando enviar 3 mil palomas mensajeras que yo mismo estoy entrenando para que lleven papelitos enrollados en sus picos con toda la información. Pero bueno, si fuese ustedes, mejor me voy por lo de las redes.




Pedro, el infiltrado

sábado, 6 de octubre de 2012

A votar...

Imagen cortesía de Guatafoc


Bueno, haré esto breve ya que debo seguir con mi rutina de leer artículos y sondeos acerca del 7 de octubre hasta que me ardan los ojos y deba tomarme una pastilla para los nervios...

Mañana, para los que no sepan, es uno de los días más importantes para la historia de mi país, posiblemente para la historia de la humanidad. Yo estaré poniendo mi granito de arena mañana por el candidato de mi preferencia. Aquellos que me conocen saben bien a quién me refiero así que me parece que no hace falta volverlo a decir. 

Lo que sí es importante reiterar es que vayan a votar. Y desde tempranito. Ya aquellos que no se inscribieron a tiempo habrán tenido que luchar con su propia conciencia y supongo que tendrán esa carga encima durante todo el transcurso del domingo, quizás de sus vidas. Supongo que ya habrán recibido un buen regaño de algún ser querido así que no seguiré echando sal en sus heridas. Pero los que sí tenemos aún una posibilidad de manifestarnos con el voto tenemos que expresarnos. La importancia del día de mañana no debe ser subestimada. Es, sencillamente, el día que define el rumbo por el que quieres que vaya Venezuela de ahora en adelante. Así de fácil. 

Para finalizar quisiera hacerme eco de un post de una amiga en su facebook (Muriel, me permito el abuso) ya que en esencia resume lo que he sentido en los últimos meses y, bueno, es mi blog así que me provocó colocarlo:

"Estoy orgullosa de todos los que se están moviendo para votar, los que juntaron plata para pagar el pasaje, los que juntaron para ayudar a los que no tenían con movilizarse, los que atraviesan medio planeta, los que hicieron filas en los distintos consulados, los que negociaron con sus trabajos para ir, los que juntaron millas y todos los que se hacen concientes de que esta elección es importante y que no hay excusas para no hacerlo"



Así que bueno, a ponerse las pilas. Y después no digas que el infiltrado no te advirtió la vaina...

Pedro, el infiltrado



miércoles, 29 de agosto de 2012

Acuda a su amigo venezolano más cercano

La semana pasada, dado que mi mamá se encuentra en Buenos Aires y necesita vender dólares para poder ser y existir, me di a la tarea de buscar un comprador vía Facebook. Para aquellos que no sabían pues resulta que en Argentina también colocaron un control de cambio hace un tiempito. Y no, no fue algo que me traje yo de Venezuela ni soy una persona que lleva consigo la mala suerte a donde quiera que voy... Es sólo que la vida es así y a nuestros presidentes aparentemente les gusta conversar, compartir recuerdos y aplicar medidas similares. Pero bueno, permítanme continuar con el cuento y dejar el tema de la escabrosa política para otra ocasión. Resulta que publiqué que estaba vendiendo dólares en mi perfil, con un código indescifrable en caso de que alguien me fuese a denunciar: "Dólares. Buenos Aires. Inbox". Genio, ¿eh? ¿Y qué pasó? Pues primero una fotito porque esta entrada está muy hablada:


Mientras llegaba un comprador, yo hacía casitas


Pasaron varias cosas. Entre ellas, encontré un comprador entre cientos... No, no.. Miles de personas con ánimos de regatear. Pero pasó otra cosa también. Hubo varias personas que empezaron a mencionar el Deja vu, esa extraña sensación de familiaridad, de estar leyendo algo que en algún momento ya se había leído. Y fue ahí que caí en cuenta de algo... Hay un grupo de personas que ya esto lo hemos vivido y podemos ofrecer términos acerca de las maneras de enfrentarlo, encararlo y evitar problemas en el camino. Esas personas se llaman "venezolanos" y, si no eres uno de ellos, te recomiendo que acudas al que tengas más a tu disposición, ya que él seguro sabrá explicarte bien qué es el control de cambio y qué puedes esperar durante los próximos 10 o 12 años al respecto.

Los primeros días del cepo cambiario (como le dicen acá) mi oficina se abarrotó de dudas, preguntas e incertidumbres. Todo era especulaciones, todos mentando madre, todos queriendo salir del país (mencioné lo del Deja vu, ¿no?). ¿Y a quiénes acudieron algunos para aclarar los panoramas? A mí y a mi compañera Leisa, los venezolanos de guardia en ese momento. No quiere decir que relajamos sus nervios, pero bueno, al menos le dimos algunos consejos y datos de sabiduría que sólo la experiencia es capaz de ofrecer.

Hmmm... Del control cambiario, saber quieres...

Bueno, la verdad es que podría decir más. Mucho más. Pero una de las lecciones a aprender en esto del control cambiario es a no hablar demasiado. Para más información, me parece que ya saben qué hacer...

Mencioné lo del Deja vu, ¿no?

Pedro, el infiltrado

domingo, 5 de agosto de 2012

Añoranzas (Segunda entrega)

Hola. Mi nombre es Pedro y tengo un problema...

Todo comenzó cuando era niño. Mi mamá empezó a traer las latas, esas latas con la imagen de una ola enorme en la etiqueta. Se vendía como una opción para refrescarse y la ola lo representaba mejor que nada.. Empecé con pequeñas dosis (¿qué adicción no?) pero con el tiempo llegué a consumir hasta 6 vasos al día. Se llama Nestea y es sinónimo de alegría con sabor a té de limón.

Se vende este espacio publicitario a cambio de sobrecitos de Nestea



Rara vez me ha faltado, pero las veces que no lo he podido consumir han sido momentos bien difíciles para mí.  Pero el mayor reto ha sido, sin duda alguna, no tenerlo en Buenos Aires. Yo no sé cómo será el asunto en otros países pero aquí eso del té frío no es algo muy popular. Cuando les pregunto el porqué, los argentinos alegan que allá, de donde yo vengo, es un sitio ideal para semejante brebaje, por aquello del clima tropical y del calor perenne. Pero... ¿Es que acaso un verano porteño no sería mucho más llevadero con un vaso de Nestea en la mano mientras reposamos en ropa interior frente a un ventilador o un aire acondicionado? Yo diría que sí. Es más te lo aseguro, chico.

No sé si quizás estoy asomando una posibilidad financiera económica para algún lector por ahí, pero alguien tiene que pensar en traer esa vaina para acá... Sé, porque he preguntado bastante, que somos unos cuantos que queremos que esto suceda. Yo voy pendiente de recolectar firmas de ser necesario así que por favor, si hay algún lector con ambiciones para alguna iniciativa independiente, le hago un llamado..

Aquí he probado un montón de sustitutos, principalmente las aguas saborizadas, pero nada se compara al Nestea. Tengo un par de bolsas aún en la cocina que suelo conservar para momentos especiales como un día de verano de 60 grados o aquellas jornadas en las que se me mete el antojo en la cabeza desde que estoy en el trabajo y llego babeando a casa para prepararme un buen vasito. 

Finalizo esta entrada con ese himno que todo adicto al Nestea sin duda sabrá. Pero antes, una advertencia: les pido que no se extrañen si un día de verano se enteran que fue encontrado un sujeto deshidratado en un apartamento en Almagro, aferrado a una lata de Nestea vacía, que me van a tener que quitar de la mano con sierra eléctrica.



Pedro, el infiltrado

lunes, 9 de julio de 2012

Livin' la vida locro


Lectores, locro. Locro, lectores. El locro es una sopa con porotos, maíz blanco, chorizo, patas de cerdo y un montón de cosas más que resultan en este guiso sustancioso que aparece en la imagen. Generalmente se come en invierno y proviene de la extensa tradición humana de consumir cosas calientitas cuando el frío está demasiado fuerte. Por lo general se consume en las fechas patrias argentinas como hoy 9 de julio, motivo por el cual quería presentarlo a ver si les da tiempo de salir a la calle a comerse uno. Es altamente recomendado, así como también es recomendado dormir una siesta posteriormente porque el locro, como podrán imaginar, es pesado y somnífero.

Los dejo con un video en el que quedó registrado el primer locro que yo me comí en un viaje a Rosario, por allá por el 2009. Eso está en el minuto 4:30. 

Road Trip Rosario / Santa Fe from Pedro Camacho on Vimeo.




Feliz 9 de julio. A volverse todos locros.

Pedro, el infiltrado



miércoles, 4 de julio de 2012

Añoranzas (Primera entrega)


My precious...

¿Qué será que tienen las golosinas? ¿Cuál será esa cualidad que las convierte en una de las cosas que uno más extraña de su país? Basta con viajar para que uno añore un Toronto (este chocolatito venezolano que aparece en la foto, para el que no la conozca) como se añora a un tío, un tío acholatado con relleno de avellana. Jamás fui un niño come chatarra, ni un adolescente ni un adulto joven en tal caso. Las comía esporádicamente, como deben ser comidas para no terminar como uno de esos obesos que aparecen en Discovery Channel que requieren de grúas y arneses para salir de casa. Aunque ahora, cuando me siento después de un almuerzo y abro lentamente un envoltorio de Toronto deseo habérmelos comido todos en Caracas, haberme saturado hasta el punto de odiarlos hoy y no atesorar los pocos que tengo como si fuesen joyas o valiosos lingotes de oro.

Y es que aquí me di cuenta de que uno cuando se come eso no se come una golosina, no está ingiriendo un pedazo de chocolate o una galleta. Uno se está comiendo un recuerdo, un trozo de infancia. Uno no sabe bien lo que tiene hasta que lo pierde y eso es especialmente cierto al referirse a las chucherías, como le conocemos allá en mi país. Aquellos que han venido a mi casa conocen el valioso gesto que puede significar recibir una de mis chucherías como regalo. Nunca me canso de ver la cara de un invitado cuando la recibe, como si detrás de una cortina hubiese aparecido algún familiar muy cercano (iba a volver a mencionar lo del tío achocolatado pero me parece que esa imagen no aguanta dos referencias en una misma entrada). Pero hablando en serio les produce una sonrisa genuina, algo difícil de describir pero que creo que todos podemos entender. Esto no quiere decir que vayan a venir a pedirme que les de algo cada vez que me visiten porque tampoco es que soy un dealer de chucherías venezolanos. Así que ojo, porque están bien escondidas, en un lugar bien alto, detrás de cosas bien pesadas. ¡OJO!

Igual ya me quedan poquitas así que espero que vuelva mi madre para que me reabastezca. Pero no todo está perdido hasta entonces. Por cada golosina extrañada ha de haber algún equivalente que se encargue de saciar ese antojo. Por cada Samba de fresa habrá un Jorgito, por cada Cocosette habrá una Vauquita... Y por cada Toronto habrá..


Lectores, Tita. Tita, lectores

Yo la descubrí un poco tarde, a decir verdad. Pero esta galletita que ven aquí es lo más cercano que he encontrado para matar la necesidad de dulce. La verdad es que estaba pareja la competencia porque tengo un punto débil también por unas galletas de limón que hace Havanna, pero estas cuestan como la mitad y además de glotón soy duro para gastar. Así que gano la Tita. Altamente recomendada para el que no la conozca.

No te cambio por nada, Toronto, pero espero sepas entender que debía buscarme otra. Al fin y al cabo, amor con hambre no dura...


Pedro, el infiltrado






domingo, 17 de junio de 2012

Diccionario argentino-venezolano, parte 3


Antes que nada, las dos primeras partes

Parte 1
Parte 2

Ahora a lo que nos compete. El diccionario argentino-venezolano es una de las columnas fundacionales  de este blog. Es sin duda alguna la más comentada de todas las cosas que aquí se escriben y además es una de las cosas que más me entretiene escribir. Creo que hay algo inherentemente infiltrado en conocer y compartir las palabras de un país ajeno. Creo que por ahí va la cosa.

Bueno, vayamos a las palabras y expresiones. Cualquier sugerencia para diccionarios futuros por favor deposítenla en el buzón. O en los comentarios de la entrada, que es lo más cercano que tenemos aquí en el blog a un buzón.


Escabear: Tomar. Pero no agua ni jugo ni nada de eso. Tomar alcohol, bebidas espirituosas, birras, vino, fernet, roncito... Lo que en mi país llamamos jalar caña. 
Morfar: Comer.
Garchar: Es también comer, pero no comida sino... Como cuando uno ve a una pareja que está asi dándose pasiones en público y uno les dice "ey ey, ¡no coman frente a los pobres!". Bueno, Así.

¿Vos decís?: ¿En serio?
Dejate de joder: No me vengas con ese cuento.
Ya fue: Se lee "sha fue". Es una expresión que se usa para expresar que ya no queda nada más por hacer, que ya, como dice el reggaeton, lo que pasó pasó... Jamás pensé que iba a citar una letra de reggaeton, pero estas cosas pasan. Si pudiese escribir esta definición de nuevo lo haría, pero sha fue...

Me la banco: Generalmente quiere decir que soportas algo, que lo puedes aguantar. Ej: "el blog de Pedro a muy pocas personas le gusta, pero yo me lo banco".

Me la re banco: La banco pero mucho mucho.

Joya: Se lee "josha". Esta es de las pocas palabras que ya incorporé a mi léxico cotidiano. Se usa para decir que algo está bueno o de calidad. Ejemplos:

1
- ¿Cómo la pasaste ayer?
- Josha.

2
- ¿Que le regalarás a tu esposa de aniversario?
- Le regalaré joshas. ¿Qué te parece?
- Josha.


Expresiones con orto: Si no saben que es orto pues no se si este es el espacio como para explicarlo. Lo que he decidido hacer es plantear varias expresiones en las que se usan y así descifrar lo que significa por asociación de ideas. ¿Bueno?

        -Te fuiste para el orto: Te pasaste. El equivalente en Venezuela sería "te fuiste de palos" o te fuiste pa' la mierda".
        - Cara de orto: Cara de pocos amigos. Un premio para el que adivine cómo se dice en Venezuela.
        - La loma del orto: Es un lugar muy muy lejano. Pero ojo, este lugar no existe. No es que vas a encontrar la avenida Loma del orto al 789, en la esquina con Corrientes. En realidad es un sitio más cercano al "sitio donde se enchufa el sol" o "donde el diablo perdió el tridente". O "por el quinto coño", así en venezolano bien claro y raspao'. 

Pendejo: No, no, aquí no es una ofensa como en otros lugares. Aquí es una forma de decirle a los niños. Recomendación a los argentinos que viajen a mi país: si a un papá venezolano le dicen que su hijo es un pendejo es bueno estar preparados para agresiones verbales y físicas varias.

Andá a cagar: Jódete. Así de fácil. Otras acepciones incluyen mandar a la persona a comer excremento o a que se introduzca cosas en áreas en las que esas cosas no caben, pero en esencia se reduce a esa palabra: jódete.


Pedro, el infiltrado