domingo, 3 de julio de 2011

El día que la Vinotinto se convirtió en el mejor equipo de fútbol del mundo



Con el título sólo quería llamar tu atención.. Obviamente no pienso que Venezuela sea hoy el mejor equipo del mundo, pero te hice entrar a leer, ¿ves? Voy a empezar a lanzar títulos así dementes para ver si subo el flujo de visitas al blog. Llámalo publicidad engañosa si quieres. Si no te gusta demándame y ya, pero estoy feliz así que no me importa.

Empate a cero contra Brasil. Increíble pero cierto. Y yo estuve ahí, en primera fila. Bueno, en realidad en fila 35, pero ahí en fin. El escenario fue el estadio Único de la ciudad de la Plata, a una hora de Buenos Aires, una obra asombrosa de arquitectura, como pocos estadios en Latinoamerica. Esta imagen anterior es de una estructura central enorme que cuelga en el medio del estadio con cuatro monitores a los lados. A som bro sa... Yo ya había visitado el estadio con motivo del concierto de U2 que fue el 31 de marzo este que pasó. En ese entonces los cuatro irlandeses dieron cátedra de buena música, pero hoy once venezolanos dieron cátedra de buen fútbol.. Veeeeerga.. Clase de frase esa.. Hoy se me sale el patriotismo por los poros...




Al partido fui con mi buen amigo Beto que, si bien no es venezolano, se hizo sentir como un fanático más. A su selección de Colombia la iremos a ver el fin que viene a un pueblo que se llama Santa Fe. Ahí yo iré infiltrado de colombiano, apoyando a la hermana república con todo. Bienvenido a Buenos Aires Infiltrado, Beto. Esperemos ver pronto más de vos. Jeje.

Yo no tengo aquí mi camisa vinotinto así que me tuve que conformar con mi camisa vinoblanco, obviamente debajo de un sueter y una chaqueta y por encima de una franela manga larga. El frío en La Plata era una vaina descomunal. Aun estoy haciéndole masajitos a los dedos de mis pies a ver si se despiertan los pobres. Todas las demás personas en la foto no las conozco, pero por los colores parecen ser brasileros sufriendo porque Venezuela les iba empatando. ¡Ja! Me dolió y no fue conmigo...





Como era de esperarse, la venezolanidad salió en pleno para el estadio de la Plata y no para ver a Neymar y a Robinho y a todos esos bichos, sino a apoyar a la selección venezolana, como debe ser. Cada partido que pasa rezo porque quede más y más enterrada esa costumbre venezolana de salir a celebrar y caravanear a los cariocas cada vez que ganaban un Mundial o una copa América. Hoy día, sin duda alguna, la afición venezolana está más y más comprometida con al vinotinto. La verdad es que me sorprendió gratamente lo equilibradas que estaban las dos hinchadas en el estadio, cada uno apoyando en su propio idioma a su selección, casi con la misma fuerza. Vi cientos de personas con banderas, camisetas de la selección y pancartas de todo tipo, incluyendo una super loca de Simón Bolivar con la camisa de la selección que lamentablemente estaba demasiado lejos para el alcance de mi zoom.






Esta fue una secuencia bizarra al final del partido, luego de concientizar de que habíamos logrado empatar el partido a Brasil durante los 90 minutos más extenuantes de mi vida. Estoy seguro de que pasarán días antes de que pueda soltar algunos músculos que aún tengo tensos, pero también estoy seguro de que por haberlos tensado tanto fue que el chute de Pato pegó en el poste izquierdo y que Vizcarrondo pudo salvar la de Robinho con su hombro ya tirado en el piso. No me cabe ni una duda. Además, el esfuerzo me valió este increíble momento en el que me brinque seis filas para juntarme con todos estos venezolanos a saltar y cantar al unísono la incansable "y donde estan? y donde estan? los hijoeputas que nos iban a ganar! y donde estan?" Fue un momento mágico, de esos que hacen que te apasiones tanto por el fútbol. De esos que hacen que tantos momentos jodidos con la selección hayan valido para algo. Coño, es que me pongo como guaraposo y todo... Es más, pónchame la bandera, Pedro...



Una belleza, ¿no? De verdad que fue una experiencia única. Y de no ser porque los otros dos partidos de Venezuela quedan botaisimos, me encantaría poder vivir en carne propia lo que nos queda en este recorrido. Lo que sí les puedo afirmar es que compre un partido de cuartos de final ahí mismo en la Plata, así que espero ver si la vinotinto y yo nos citamos una vez más en un par de semanas bajo el techo del Único. !Vamos Vinotinto!





Pedro, el infiltrado.

viernes, 1 de julio de 2011

Tandil, la ciudad donde dejé mis rodillas (Parte 2)



Aja, ¿por donde íbamos? Ah cierto, si, Tandil.. Voy a escribir esta entrada de una vez porque se viene la Copa America y tengo que empezar a escribir esa vaina pronto. La cosa de escribir un blog es que yo soy el editor, el reportero, el corrector, el fotografo... Todo al mismo tiempo. Eso significa que yo mismo debo exigirme que cumpla los tiempos de pautas, debo criticarme yo mismo cuando cometo muchos errores ortográficos y no tengo a quien echarle la culpa cuando las cosas no salen bien. Es un verdadero problema a veces, sobre todo en las reuniones del staff a final de mes. Pero toca vacilarselo y ya.

Ponchame la foto pues Pedro...


Bien.. Había olvidado que ademas suelo ser el protagonista de las fotos. Esto es un sitio que se llama el Calvario. Es una representación del via crucis que termina en esta gigantesca cruz a lo alto de muchas escaleras. El Calvario fue además muy fiel a su nombre, considerando que llegamos a sus escalones a eso de las 5 de la tarde después de haber caminado como unos desgraciados desde las 9 am. Aquí donde me ven ando al borde del desmayo. Me dolían las piernas hasta para sonreir.

Del calvario les puedo contar algo adicional, pero prefiero enseñarselos con las siguientes fotitos. Todas son de trapitos y pañuelitos que simbolizan promesas hechas por miles de creyentes, amarrados a los pasamanos de las escaleras del últmo tramo de El Calvario.







Y una última de Vicky mientras amarra su propio trapito...


Una locura, ¿no? La verdad es que yo no soy muy creyente que digamos, pero este sitio me pareció asombroso. En realidad siempre me ha asombrado como muchos sitios que uno tiene a conocer cuando viaja poseen una espiritualidad que trasciende su propio significado religioso. Es lo mismo que me pasó en la catedral de Toledo o en la mezquita de Santa Sofia en Estanbul. Burda de imbécil luciendome con los lugares que he visitado, ¿no? Bueno, mala suerte porque es mi blog y yo hago lo que yo quiera con él... También me pasó algo similar en la Catedral de Notre Dame y en la catedral de Cuzco. Si, van cuatro países y agradece que no siga...

Lánzanos la penultima, Pedro...


Para los que aún no lo habían deducido ya o no han hablado conmigo desde hace un buen rato, Vicky es mi novia. ("Wuuuuuuuuuuuu! Eeeeeeeeeeso! Wuuuuuuuuwuuuuu!"). Probablemente continúe saliendo en el blog en el futuro asi que habrá más tiempo para conocerla, pero por lo pronto los dejo con esta fotito, tomada en la subida hacia la reserva ecológica de Tandil. De la reserva, pues vale decir que vimos llamas y, para variar, caminamos. Y esta vez en subida, asi que más sabroso aún... Aunque al llegar a la cima cima grabe este videito que verán a continuación, con todo y mi mueca tenebrosa al final...





Asi que eso fue Tandil. Hay muchas más fotos, pero tomaré un atajo y simplemente las pondré en el Facebook y ya. Este domingo ire al partido de Venezuela contra Brasil, asi que la próxima entrada va ligada a eso. A la sorprendente victoria de Venezuela sobre Brasil. Si así sucede, recuerden que yo lo dije primero por acá. Ya saben.

Viva Venezuela.

Pedro, el infiltrado.

miércoles, 29 de junio de 2011

Tandil, la ciudad donde deje mis rodillas (1era parte)




Clase de título, ¿no? Eso que yace detrás de este buenmozo muchacho es Tandil. Como pudieron haber deducido ese no es el lema de la ciudad ni mucho menos. Pero bien podría serlo. No es que la ciudad no tenga más que ofrecer, sinceramente puede que sea la ciudad mas bonita que he visitado en Argentina. Pero es importantisimo destacar que para disfrutarla hay que caminarla.. Y que jode...

El viaje a Tandil lo hicimos Vicky y yo ("¿Cómo? ¿Vicky? Quien es esta extraña que aparece en Buenos Aires infiltrada sin avisar? ¿Una infiltrada en Buenos Aires infiltrada?") en abril de este año, si mal no recuerdo. Vicky y yo ("ya va, ya va.. ¿O sea que esta entrada va a continuar sin saber quien es esta muchacha extraña que nunca ha sido mencionada y que ni siquiera como lectores asiduos podemos ponerle una cara?") compramos una carpa y unos sleeping y nos fuimos a viajar a lo barato. De Tandil sabíamos poco, más que todo que de ahí venía el tenista Del Potro y que los salamis eran medio famosos ya que un pana nos pidió que le trajesemos uno de recuerdo. Pero nos encontramos una ciudad bastante bonita y con mucho que contar. Tanto que esta es sólo la primera parte, así que a apretarse los pantalones.

Ahora, para hacer este recorrido más llevadero lo haremos a través de fotitos. Esa será la dinámica de la clase de hoy. Empecemos...




Ahhhh.... Tandil...

Tandil queda al sur de Buenos Aires, como a unas 5 horas en autobús. En los últimos años, y gracias al apoyo que le ha dado el éxito de Juan Martin del Potro, el turismo se ha convertido en la principal actividad económica de esta ciudad principalmente montañosa y con ese lago hermoso en el que tengo perdida mi mirada y mi pensamiento en la foto anterior. Pregunté por todos lados si toda esa belleza natural la trajó Del Potro desde el exterior desde que se hizo exitoso, pero no... Aparentemente siempre ha estado ahí sólo que faltaba que algún nativo famoso le hiciera publicidad... Loco, ¿no?



Este soy yo en las alturas de Tandil. En la foto ando un poco gordo, ahora que lo veo. He estado trabajando eso un poquito. Ya por lo menos con esa franela no se nota la barriga, así que es un avance. Para entender porque estaba asi, basta con conocer el contenido de la bolsa en mi mano derecha: galletitas, queso y salami. En vez de aprovechar la linda ciudad para caminar me puse a hacerlo con una bolsa de comida en la mano... Mal, mal, mal. Esta foto fue tomada después de un paseo en unas sillas voladoras. Si tan sólo hubiese alguna foto desde las sillas voladoras..



Ah, pero mirá vos... (esta es una expresión argentina que quiere decir como "oye, pero que sorpresa" o algo así. Había olvidado esto del diccionario argentino-venezolano. En la próxima edición colocaré las palabras que escribí en ediciones pasadas y algunas nuevecitas de paquete). Esta foto está tomada desde las sillas voladoras pero en vez de dirigir la cámara hacia abajo, la dirigimos hacia Vicky y yo, porque somos burda de lo egocentricos.. Jeje.. ("Oquei, oquei.. Entonces hemos llegado al punto de que se habla de esta Vicky y vemos fotos de ella y aun no sabemos quien carajo es ni nada... Muy bien eso... Muy considerado...").



Una parrilla tandilense. La verdad es que la foto habla por sí sola.. Pana, que bolas esa barriga, además... Carajo..

Bueno, creo que cortaré la edición de hoy para así dejar suspenso para la siguiente, a publicarse en los próximos días. En el próximo capítulo habrá un Cristo gigante, cientos de pañuelitos que simbolizan ofrendas y se resolverá el misterio que tiene a todo mi público (o por lo menos a las 16 personas que están suscritas al blog) al borde de sus asientos: ¿quién es esta Vicky que ahora aparece en nuestras vidas?

(Obviamente el que me conoce bien sabe ya quién carajo es Vicky, pero estoy tratando de buscar estrategias de suspenso para que sigan viniendo a visitar mi blog con cierta frecuencia... Asi que si saben quien es, SHHHHH)


Chauuuuuuuuuuu

Pedro, el infiltrado


sábado, 25 de junio de 2011

Un caraqueño suelto en murga


Esta cuerda de loquitos son los Caprichosos de San Telmo. La que está en el medio, detrás del tambor y sin ropa de circo es Alison, la directora de un documental en el que he venido haciendo asistencia desde hace un par de años. Si buscan en las entradas más antiguas del blog podrán saber un poco más de ella y de como la conocí. Esta foto en particular fue tomada hace un mes en lo que fue el último día de rodaje con los Caprichosos en un galpón enorme donde se presentaron con el sólo fin de que los filmasemos en medio de unas luces estroboscopicas de esas que hay en las discotecas y tal. El material de video quedo increible. La jornada me dejo sordo por los tambores y ciego por las luces, pero el material quedo increible.

La cosa está en postproducción ahorita, pero se estrena en septiembre en Toronto y con suerte podre viajar a ver todo lo que hicimos en pantalla grande, rodeado de cientos de Alisons. Para una mejor descripción les dejo está crónica que hice de mi experiencia. Es un poco larga pero me parece que está chevere así que gocenla... Nos vemos pronto pa' segui' echando cuentos. Vayan por la sombrita, pero después de leer esto.


Un caraqueño suelto en murga

Enny se montó en un taxi al salir de su casa. Mientras se acomodaba en el asiento de atrás y le daba la dirección al taxista, le iba contando a su amiga acerca de la invitación a los venideros corsos que yo le había hecho unos días atrás. Desde hacía varios meses grababa los ensayos de la murga religiosamente cada jueves y sábado y ahora, llegado febrero, por fin comenzaban las ansiadas presentaciones en las calles de Buenos Aires. El taxista, intrigado por la idea de dos venezolanas hablando de murga, volteó su cabeza y decidió indagar en el tema. “¿ustedes van a una murga este fin de semana?”. “Sí, tengo un amigo que está haciendo un documental acerca de una en San Telmo”, respondió Enny. “¿Tu eres amiga de Pedro”, exclamó el taxista. Mientras manejaba, su risa contrastaba con las caras sorprendidas de las dos pasajeras. El conductor era Pichi, taxista de día, director del Centro Murga Caprichosos de San Telmo de noche. Lo conocí a mediados de 2009 en su sitio de ensayo, la Plazoleta Vera Peñaloza, en pleno barrio de San Telmo. Pero la historia comienza en el mismo lugar donde espero que termine: en una sala de proyección de cine.

***

Conocí a Alison Murray un día de abril hace dos años, en una proyección de su película Carny en el festival de cine independiente de Buenos Aires (BAFICI). Al final de la proyección me acerque a ella, charlamos y anotamos teléfonos. Al finalizar el mes habíamos intercambiado DVDs con nuestros trabajos. Al final de junio ya estábamos embarcados en un documental acerca de las murgas porteñas. Ella, canadiense de nacimiento y apariencia, vivía en San Telmo junto a su marido Carlos, un argentino profesor de tango, y Beatriz, la hija de ambos. Aunque en realidad la historia comienza incluso antes, en una calle porteña, trancada por un corso de carnaval.

A principios de 2008, dos amigos caraqueños visitaban por vez primera Buenos Aires. Hospedados en Florida, a las afueras de capital y ansiosos por conocer el centro de la ciudad, decidieron un sábado en la mañana salir a patear las calles. Con sólo un puñado de datos en mano (el colectivo a tomar y la dirección para regresarse), se perdieron por el sonido incesante de una percusión y decidieron perseguirlo.

Cruzaron varias esquinas hasta que hallaron la fuente en la forma de un desfile colorido de comparsas de carnaval. Vislumbrados, permanecieron por dos horas detallando lo que veían, hasta que la música se detuvo. En el camino a casa no dejaban de hablar de lo que habían presenciado. Mari, la dueña de la casa donde se estaban quedando les explicó que habían visto murga. Mauricio y yo quedaríamos por siempre prendados a ese ritmo.

***

La tarde que conocí a los Caprichosos de San Telmo entendí por qué Alison había visto en ellos el potencial para hacer una película. En un mundo tan ligado tradicionalmente a las drogas, la violencia y la política, Pichi había logrado mantenerlos al margen gracias a los valores familiares que les inculcó desde temprano. Él, padre de cuatros murgueros de sangre e incontables otros de afecto, había conducido a Caprichosos con su propio ejemplo. Sentado en un murito del parque al lado de Alison, los fui conociendo de vista mientras ensayaban, rodando en mi mente la película que podría llegar a ser: en los bombos, Matías y Gaby, los personajes de humor, con mazo y platillo en cada mano, y un chiste siempre en la boca; liderando el baile está siempre María Eva, la figura femenina del grupo, muy arreglada y coqueta, le enseña a cada recién llegada los pasos que ya tiene más memorizados que la forma de caminar; en el cuerpo de baile masculino destaca Sergio, un gigante de tamaño y presencia, tímido de trato, pero extrovertido en el baile, simboliza la situación difícil por la que muchos en la murga atraviesan, sujeto a los antojos del mundo laboral, incapaz de conservar un empleo que perdure; en la parte posterior del desfile, se mueve Graciela, cabeza de una familia de tres generaciones de murgueros, con una de sus nietas en brazos y el otro dando vueltas a su alrededor. Incluso con las coreografías a medias y sin los trajes y los escudos era un espectáculo vistoso, con una energía que llamaba a bailar.

Durante los siguientes cinco meses Alison y yo nos sumergimos en la murga todos los jueves y sábados, días de ensayo. Conocimos a los Caprichosos a fondo, nos aprendimos sus canciones e, incluso, los acompañamos, con cámara en mano, a sus casas y trabajos. Ya en octubre, y con un discurso de iniciación por parte de Pichi al finalizar el viaje de paseo a Saladillo, éramos parte de la murga.

***

Llegadas las vacaciones de diciembre, yo partí a pasar la temporada en Venezuela y Alison hizo lo mismo con su familia a Canadá, ambos con miras a volver en febrero, la recta final del proyecto, mes del Rey Momo, carnavales y, por supuesto, mucha murga. Pasaron las navidades y el mes de enero sin saber nada de los Caprichosos, con el reencuentro en febrero como un compromiso tácito. A Buenos Aires volví con un tobillo esguinzado y con la esperanza de que Alison pudiese asumir el grueso de las grabaciones que se nos venían encima. Me encontré con ella al día de haber arribado y, ante mi asombro, estaba embarazada de dos meses. Mi alegría pronto se convirtió en preocupación ante el espectro de tener que asumir el rodaje con un sólo pie bueno. Asumí la grabación de los corsos, todos los fines de semana de febrero de 7 de la noche hasta altas horas de la madrugada. Viví los carnavales como los vive un murguero, de barrio en barrio, con la única murga en ese carnaval que contaba con un camarógrafo con caminar trastabillado en sus desfiles, merodeando entre sus filas, registrando cada baile, cada canción, cada sonrisa robada al público.

Grabamos, en total, mas de 30 horas de material. Después vino el largo proceso de edición y, actualmente, se encuentra en postproducción de sonido. Ocasionalmente visitamos a los Caprichosos en la plazoleta, para ver en qué andan y para ser bombardeados por la misma pregunta, hecha de decenas de maneras distintas: “¿para cuándo está lista la película?”. Pero, si existe alguien que espera ese día frente a la gran pantalla con más ansias que ellos, soy yo, si tan sólo para corroborar que todo lo que viví en carne propia con los Caprichosos logró plasmarse en lo que registré y ayudé a registrar. Mientras Gaby, Matías, Pichi, María Eva, Sergio, Graciela y el resto de los Caprichosos se ven proyectados en grande en la sala de cine, detrás de ellos estará sentado este caraqueño, que adoptó, así sea por un tiempito, la vida del murguero como propia.

Pedro, el infiltrado




jueves, 23 de junio de 2011

Aja, bueno, intentemos esto del blog una vez más...

Iba a iniciar un blog, pero me acorde que aún estaba este en existencia, olvidado como el chamo ese en bachillerato que estudió con nosotros durante 5 u 8 años y en las raras ocasiones que lo veíamos nos deciamos nosotros mismos: "coño, sí es verdad que este chamo existe". Así mismo fue esto. Entonces bueno, decidí echarle pichón otra vez a ver que tal. Recuerdo que en aquel momento a mucha gente le gusto algunas de las cosas que escribía. Espero que puedan y sepan perdonar mi ausencia. Espero que sean como esos fanáticos locos que no importa si su ídolo se toma una década de descanso para "encontrarse a si mismo", ellos están ahí el día de su regreso como si nada. Espero que así sean ustedes. Unos locos incondicionales.

¿Que por qué decidí reanudar mis lazos con el mundo de los blogs? Pues muy buena pregunta, campeón. La verdad es que no lo se. Me parece que tiene que ver con que abrí recientemente una cuenta de twitter para promocionar lo de los diez personajes que escribo en la revista. (No se preocupen, no me pondré a hablar de los diez personajes oooootra vez, "como si no tuviese más nada que contar este carajo.. O sea, vive en el exterior y la vaina es personajes pa aquí, personajes pa allá.."). Pero bueno, el hecho es que abrí esa cuenta porque quería promocionarlos un poco más y que la gente los conociera fuera de los limites de la revista y los confines de la promoción mensual que le hago por el Facebook. Antes de continuar, me parece adecuada una foto porque lo que viene es texto y texto y más texto. Buen texto, pero igual, veamos la fotito. Yo en Caminito.



Fina, ¿no? Continuemos.. Así que me aventuré a entrar en eso que llaman twitter, al mágico mundo de los 140 carateres. Con el espíritu en alto, como un carajito comiendo algodón de azúcar en Disney, pretendí twittear como un demente, día y noche, convertirme en un Luis Chataing, un Chiguire Bipolar, una vaina... Pero descubrí rápidamente varias cosas que me fueron desilusionando y que me dispongo a colocar en una lista ("coño, que ladilla este carajo con las listas.. ¿No puede hacer nada que no sea en listas...? ¿Hasta cuando?")

  • 140 caracteres suena como que jode. Incluso leído se ve como que jode. Pero la verdad es que no es que jode. Nuestras ideas (o por lo menos las mías) no están hechas para esa longitud. Mis ideas concretas rodean más bien los 310 caracteres como mínimo (mentira, no se cuanto carajo miden mis ideas, pero se que 140 me los consumo nada más en la introducción de mis planteos). Así que me encontré tratando de meter a los personajes en un envase que no les quedaba bien, como los sujetos esos en los circos que se meten en una maleta. Mis personajes eran exactamente ese tipo, con las rodillas metidas en las orejas y la nariz metida en su trasero. Sencillamente no estaban cómodos... ¿Quién iba a estarlo?
  • En vez de abrir una cuenta con mi nombre decidí abrirla con el nombre de 10personajes. Sinceramente pensé que eso iba a facilitar escribir el contenido, pero no fue así. Mas bien ha limitado mi posibilidad de escribir de lo que me de la gana, como tan amablemente me permite hacer este blog. Más bien me he vuelto un poco esclavo del tono que ya hace tres años le impuse a los personajes y me ha costado encontrarle un equivalente twitteando. Que palabrita esa de twittear, ¿no? Ni siquiera me acostumbro a esa vaina. ¿Será que me convertí en un viejo? Pero si aún me siento tan joven y lleno de vida... Bueno, sigamos...
  • Es jodido mantenerse motivado a escribir con tan poco feedback. Uno escribe y escribe y no sabe si lo está haciendo bien o mal o que demonios. Creo que la gente como yo se ha malacostumbrado al feedback que nos suele proporcionar Facebook. No se por que, pero la gente tiende a sentirse más libre para opinar en Facebook y mas bien se vuelven tímidos en Twitter. De verdad que no los culpo. Quizas, y para citar un tweet (maldición.. un tweet.. Definitivamente soy viejo) de mi buena amiga Daniela: "tengo un público dificil en twitter".
  • Creo que lo principal es que no me gusta el Twitter. O por lo menos creo que me va a costar agarrarle cariño al pana. Por mas que intento meterme en la cosa no me gusta el asunto.. Siento que en su mayoría termina siendo como una exaltación de lo trivial, como si todos los que twittean cayeron en cuenta al mismo tiempo que los detallitos de sus vidas pueden ser interesantes para el mundo entero. Sí, está bien, funciona para algunos, pero en líneas generales, ¿qué carajo me importa a mí lo que se te ocurrió en el baño, o en la cola en la autopista? ¿o tus observaciones acerca de tu mascota? O sea, esta bien a veces, ¡pero es que hay gente que es lo único que escribe! Bueno, limitaré mi ataque hacia la gente así, porque a fin de cuentas es la misma vaina que hago yo con este blog. Es más bien que estoy picado porque por twitter no se hacerlo (beeeee, beeeee, picaaaaaao! beeeeeee!).
  • Mientras mis frustraciones con el medio de los 140 caracteres se acumulaban, apareció en mi vida este video que me levantó un poco el ánimo. No mucho, pero un poco. http://www.youtube.com/watch?v=BeLZCy-_m3s
¿Qué pasará ahora con la cuenta de twitter @10personajes? Pues, la verdad es que no se... Lo más seguro es que la deje para promocionar mis escritos cuando haya alguna novedad, pero dudo mucho que siga escribiendo 7 tweets al día como estaba haciendo. Aplaudo a los que lo saben hacer, pero mis ideas me cuesta medirlas en caracteres...

Bueno, pronto pondré algunas fotos de mi nuevo departamento y les hablaré acerca de la linda vecindad de Almagro, donde vivo ahora. Y lo hare en aproximadamente 9 mil caracteres, el equivalente a 64 tweets todos pegaitos y amuñuñaos...

Chauuuuu

Pedro, el inflitrado

miércoles, 3 de marzo de 2010

Teatro Ciego

  • Hace ya tres meses me tocó hacer un par de piezas publicitarias auspiciadas por una materia de la maestría llamada producción documental. El gancho era que tenian que ser para alguna asociación civil. Yo las hice para el Centro Argentino de Teatro Ciego. Entre otras asociaciones elegidas por mis compañeros estaba una que defendía los derechos de las mujeres antes la violencia domestica y una que defendía los derechos de las trabajadoras sexuales. La mia era de derechos para los ciegos y no ciegos, mujeres y hombres, que trabajan del sexo y no del sexo. O sea, la mia era mas incluyente. Un hombre ciego que vendiese su cuerpo en la noche podria ser ayudado por mi institución. Por las de ellas no. Ja!
Para caer en eso inicialmente fui varias veces al teatro. La experiencia la conte en la edición de diciembre de Sala de Espera. Y aqui viene el link: http://www.saladeespera.com.ve/saladeespera153/secmenu/menucyr/5463-centro-argentino-de-teatro-ciego-teatro-para-descansar-la-vista-.html


Luego de varias visitas me di a la tarea de hacer las dos piezas que veran a continuación, con la ayuda de par de amigos actores talentosos. Espero los disfruten...


Teatro ciego / Bocina







Teatro ciego / Torta






martes, 23 de febrero de 2010

7 meses despues...

  • Wow... 7 meses... Tanto ha pasado... Estuve en Peru, Cuba y Venezuela, entre otras cosas que hice. Ire cubriendo cada cosa que se me vaya ocurriendo poco a poco. Pero empecemos por el presente...

  • Actualmente estoy trabajando para una documentalista canadiense llamada Alison Murray. La conoci el año pasado durante el festival de cine independiente aca en Buenos Aires. Ella estaba presentando un documental acerca de un grupo de personas que pertenecen a una feria de circo que hace gira alrededor de Estados Unidos. Me acerque a hablarle ante la insistencia de mi amiga Daniela. Es más, si no fuese por Dani creo que todo esto que estoy contando sería en vano. Creo que debo comprarle un chocolatito o un alfajor...
El hecho es que me acerque a hablarle. Alison es un poco intimidante a distancia. Tiene un tatuaje de un dragón en un brazo y otro tatuaje con una rosa en el otro, sin contar otro enorme que tiene en la espalda de dos esqueletos jugando con mariposas. En el brazo del dragón también tenía una niña agarrada, que luego descubrí que era su hija y que no siempre estaba adherida a su brazo. Para rematar, tiene ese aspecto de extranjer absoulta en Buenos Aires, de esas personas que distingues a leguas que no es de aquí (como yo, pues). Este es un buen momento para que vean su foto. Fijense especialmente en el tatuaje de su brazo y la falta de la niña.




Después de aquel encuentro intercambiamos correos durante varios meses hasta que logró ver mi documental Un solo de danza y a partir de eso me ofrecio que la asistiera con un documental acerca de una murga en San Telmo. ¿Que qué es una murga, preguntan? Muy buena pregunta..
Esto es murga (bajen el volumen que este video viene con todo):


http://www.youtube.com/watch?v=9Le5jRF0JfA


Calidad, ¿no? Bueno, en realidad ese trailer no me gusta mucho pero ese lo hizo alison apresuradamente y antes de que yo llegase. Jeje. A medida que haya más cosas que mostrar las ire montando en el blog. Lo cierto es que desde el inicio del documental he ascendido desde asistente, a segunda cámara hasta ahora que practicamente estoy grabando más que la misma Alison porque esta preñada con un segundo muchacho y cuando no está dormida tiene nauseas y viceversa. Ha sido una experiencia chevere igual. No tengo mucho que mostrar de mi trabajo aun pero si tengo un videito minimo grabado con mi cámara de foto para que sientan un poco lo que es un viaje con una murga en un autobus a las afueras de Buenos Aires... (Esto lo grabe cuando viajamos a Saladillo, un viaje de 3 horas y pico. La calidad es terrible porque era a oscuras y tenia un bombo en la pata de la oreja, pero lo importante a destacar es el ruido infernal y el ocasional brinco de algun loco en camisa de futbol)








Eso es todo por ahora. ¡Nos vemos pronto!